Mandalas,Ojos de Dios tejidos y algo de Historia


        











Algo de Historia sobre el Ojo de Dios


Los wixárikas o wixáricas (huichol [virraɾica]), son un grupo mayoritario en Tepic y la mayor parte de Nayarit, conocidos en español como huicholes, habitan el oeste central de México en la Sierra Madre Occidental, principalmente en los estados de Jalisco, Nayarit y partes de Durango y Zacatecas.

La región wixárika se encuentra en el espinazo de la sierra Madre Occidental o sierra Wixarika, en el estado de Jalisco. Dividida en cinco grandes comunidades, cada una de las cuales es autónoma, tiene sus propias autoridades civiles y religiosas. La autoridad civil es encabezada por un gobernador llamado totohuani y se renueva anualmente. Los maraakates o maraakames -cantadores o sacerdotes- tienen como misión conservar y mantener vivas las tradiciones.

Los wixáricas conforman una de las culturas indígenas que mantienen saberes y tradiciones ancestrales, una cosmovisión propia y diferente, y hoy en día buscan encontrar un diálogo con la cultura denominada occidental y conservarse frente a los retos de la globalización.

Uno de los investigadores de la cultura wixárika más acreditados, el etnólogo alemán Johannes Neurath, dice que los adornos en el atavío tradicional de los huicholes tienen un propósito reivindicativo de su etnia, de su cultura y de su religión y una intención protectora de contenido mágico.

En un tapiz de Efraín Ríos en el que describe el "rito del tambor" -con el cual se protege a los niños a partir de su nacimiento hasta los cinco años de edad- aparece en el centro "Tatewarí" (el Sol), cuya línea circular en rojo y amarillo está coronada por una cornamenta de venado, y entre las astas sobresale el dibujo de un peyote. En torno a la simbolización del "abuelo fuego" están tejidos otros elementos religiosos importantes: rayos de sol, flechas, estrellas, flores, veladoras (único referente cultural de procedencia cristiana), el tambor ritual y un "árbol cósmico" integrado por uno o más "ojos de Dios".

El "Ojo de Dios" (tsik+ri) es la figura instrumental religiosa más conocida de la cultura huichola. Representa los cinco puntos cardinales del cosmos wixárika -oriente, poniente, norte, sur y centro- y en él se reivindica al oriente, donde surge "abuelo fuego", punto geográfico más importante del universo. Un "ojo de Dios" equivale a un año en la vida de un niño y cada año, después de su iniciación en la "Fiesta del tambor" apenas recién nacido, su padre debe elaborar uno hasta que cumpla cinco años de edad, para que siempre esté protegido. Estos amuletos integran un "árbol cósmico" que se tira al mar en un lugar sagrado que los wixárikas tienen en San Blas, Nayarit.




Mándalas

La palabra mándala viene del sánscrito y significa “círculo”. También se define como“círculo sagrado”, “anillo mágico”, “rueda”, “centro”, “aquello que es la esencia”... A pesar del origen oriental de la palabra existieron y existen mándalas en todas las civilizaciones y culturas, desde las más primitivas hasta las “modernas”, pasando por los indios navajos,los pueblos indígenas de Centroamérica, los aborígenes de Australia, las tribus africanas y la zona del Tíbet.
Existe una gran variedad de mándalas que difieren en su construcción, diseño y uso. Así, existen diversas formas de hacer mándalas, desde pintar las plantillas de los libros para colorear mándalas, hasta dejarnos llevar por nuestra intuición y empezar a pintar un papel vacío. El diseño puede ser fruto de un previo proceso reflexivo personal, hasta basarse en ciertas reglas, como las reglas tradicionales de los mándalas tibetanos, pasando por diseñar un mándala con símbolos que hayamos soñado. Los materiales para su confección son múltiples y variados: papel, lienzo, madera, arcilla, tela de bordar... al igual que los de coloreado: rotuladores, ceras, papeles de colores, pintura, arena de colores, hilos y lanas...

Los mándalas tiene múltiples beneficios, tanto si se colorean, se confeccionan (diseño más coloreado) o si, simplemente, se contemplan. Tales beneficios pueden resumirse en otorgar a la persona armonía y equilibrio para sus vidas. De ahí que uno de sus usos sea para la práctica de la meditación y contemplación y servir de ayuda para determinadas ceremonias y ritos orientales.